Notas sobre el artista
Lucio Muñoz
Biografía
Lucio Muñoz (Madrid, 1929-1998) fue una de las figuras más destacadas del informalismo español y uno de los principales renovadores de la abstracción en la segunda mitad del siglo XX. Formado en la Escuela de Bellas Artes de San Fernando de Madrid, donde coincidió con artistas como Antonio López, Julio López Hernández y Carmen Laffón, inició su trayectoria artística desde planteamientos cercanos a la figuración antes de orientarse definitivamente hacia la abstracción.
Una beca de estudios en París en 1956 resultó decisiva para su evolución, al permitirle entrar en contacto con el informalismo europeo y con artistas como Dubuffet, Fautrier, Wols o Tàpies. A partir de 1958 incorporó la madera como elemento fundamental de su lenguaje plástico, sometiéndola a procesos de talla, erosión, quemado y manipulación material que se convertirían en una de las señas de identidad de su obra. Esta investigación sobre la materia y la textura le situó entre los máximos exponentes de la pintura informalista española.
Desde finales de los años cincuenta participó regularmente en importantes eventos internacionales, entre ellos la Bienal de São Paulo (1959), la Bienal de Venecia (1960), la Documenta de Kassel (1972) y la Feria de Basilea (1973). Asimismo, expuso en ciudades como Buenos Aires, Chicago y Nueva York, consolidando una amplia proyección internacional. En 1964 se convirtió en el primer artista en realizar una exposición individual en la galería Juana Mordó, con la que mantuvo una estrecha colaboración durante varias décadas.
Junto a su producción pictórica, desarrolló una destacada labor en el ámbito de la obra gráfica y la creación de grandes proyectos murales. Entre ellos sobresale el monumental retablo de la Basílica de Aránzazu (1962), una de las obras emblemáticas del arte contemporáneo español, así como intervenciones para espacios públicos como el Aeropuerto de Mahón, la Casa del Cordón de Burgos y la Asamblea de Madrid.
Su trayectoria fue reconocida con el Premio Nacional de Artes Plásticas en 1983 y la Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes en 1993. En 1988 el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía le dedicó una importante exposición antológica, posteriormente presentada en la Fundación Calouste Gulbenkian de Lisboa. Falleció en Madrid en 1998, dejando una obra de gran fuerza expresiva y una profunda influencia en el desarrollo de la abstracción española contemporánea.
COLECCIÓN MVURJC
Sin título
Grabado en aguatinta y aguafuerte donde se apuesta por la espontaneidad y el azar, elementos que influyeron luego en la pintura del autor. .